Yo quisiera darte las constelaciones, más millones de caricias en un manantial. Si te fallo quiero que no me perdones, porque no mereces que nadie te trate mal. Tu presencia es necesaria por razones, que hasta el sol de hoy no encuentro ni como explicar, Pero estoy agradecida por montones, porque te encontré cuando no hallaba que buscar. Tu cabello se posa sobre mi pecho, y es valioso el hecho de sentirte respirar. Lo creas o no, me siento satisfecho, pues tú me mostraste lo importante que es amar. Tus ojos me reflejan el sentimiento, justo en tus pupilas se deduce qu...