Podría pasarme la vida dedicándote letras, amor mío. No sé cuantas lunas deba esperar para tu regreso, pero estoy dispuesta. Supongo que a veces, por más que se quiera, las personas simplemente no estamos destinadas. No eres tú, ni soy yo, es simplemente la vida; cómo cambia de un momento a otro y, sin darnos cuenta, ya no podemos hacer nada. Días melancólicos desde que te fuiste, pero si miro las estrellas puedo verte en cada una de ellas. ¿No es acaso eso suficiente? No sé si vendrás a buscarme después de todo, pero puedo esperarte cuanto quieras.