Ir al contenido principal

Traductor

¡Hola! Decidí crear éste pequeño espacio, porque soy alguien que, como todos, sonríe aunque tenga días malos. Todos tenemos una forma de sacar esas vibras de nosotros y ésta es la mía.

El tiempo es lo mejor que tenemos

    No sé si es que me lo merecía. Ni siquiera conozco el por qué de tu traición o de tus mentiras y el de esos ''te amo'' en vano. Quizás sólo debí alejarme desde el primer momento en que vi la señal de alerta.

    Aun no lo sé. Probablemente no lo sepa nunca, pero elegí no darle más vueltas a lo que ya no tiene remedio. Elegí no esperar por un perdón que nunca llegará, y mira, es que si llega... Ya no tendría valor.

    Estoy segura que aún me quedan varias noches de no querer dormir, o de simplemente no poder, porque por más que quiera alejar de mi mente cualquier pensamiento referente a ti y a tus patrañas, simplemente no lo consigo... Pero eso es por ahora. Bien dicen que con el tiempo se va aprendiendo qué merece la importancia y qué no.

    Porque, cariño, llega un momento en que te olvidas de esos besos dulces, rudos, algunos de ellos a la fuerza. También se te dificulta recordar lo bien que se sintió aquel abrazo fingido, que se sintió siempre tan sincero. Terminas por desechar las palabras bonitas que te creíste, mientras él te pedía perdón. Y quizás no olvidas su nombre, pero luego, no todos los días te encuentras pensando en él.

    A veces llegan a pasar años sin que la última vez que lo miraste llegue a rondar tu cabeza, ya sabes; te olvidas de la ropa que traía, de por qué discutieron y hasta de su maldito perfume que siempre te traía de vuelta.

    Porque, ¿sabes? sin darnos cuenta la vida nos da la oportunidad de seguir viviendo, y hablo de vivir realmente, no quedarse echada en una cama pensando en el engaño una y otra vez. No. No hablo de eso. Hablo de sentir, sonreír, aprender, tanto así que cuando ya no estás echándole más pestes a tu pasado, los ojos te vuelven a brillar con la misma intensidad en que lo hacían cuando lo mirabas a él, y ya no es por otra persona, sino por ti, porque te sientes bien, porque eres feliz, porque vives.

    Pero no te apresures. Sanar la herida lleva tiempo, y ahora bien sabes como jode, pero el bendito tiempo es lo mejor que podemos tener.  

Entradas populares de este blog

Desde un principio lo sabía

          Bebé, cariño.. ¿Me estás escuchando? Porque ahora mismo me estoy preguntando dónde has estado toda mi vida. He comenzado a vivir. ¿Me estás escuchando, amor?      Cuando dijiste que me amabas, cariño, yo sabía que te amaba mucho más. Y cuando dijiste que me necesitabas, juro que sabía que yo te necesitaba mucho más. Chico, te amo. Te amo.       Pero cuando estás cerca de mí, me siento como en un ejército. Me encuentro armada con muchas pistolas, porque derrumbas todas mis paredes. Lo extraño es que de alguna manera me agrada.    Aun así, cuando dijiste  que me amabas, cariño, yo sabía que te amaba mucho más. Y cuando dijiste que me necesitabas, juro que sabía que yo te necesitaba mucho más.  Chico, te amo. Te amo.    Dios sabía exactamente lo que hacía cuando te puso en mi camino... 

Trozos de 155 días atrás

                 " Los sentimientos no son algo que puedas cambiar cuando te apetece. Lo sé, lo he intentado miles de veces y no lo conseguí ni una. Porque cada vez que cierro los ojos estás tú, allí, dentro de mi cabeza, de mis pensamientos.       Te sigo anhelando, como siempre, aunque lo niegue. Porque cuando creo que te he superado, lo pienso dos veces y me doy cuenta que no.      Tú no te le pareces a ninguna historia que haya vivido antes. Tú eres... Simplemente tú; distinto, indescifrable, incomparable. Aún cuando no estás, aún cuando no estoy, siempre estamos el uno por el otro; a la distancia, otras de cerquita, pero allí siempre.       Es jodido, de verdad, esto es muy jodido. Tú y yo estamos severamente jodidos.       ¿Cómo aún después de tantos golpes a la pared, seguimos aquí?       Pero ahora mi viejo reloj marca...

No me arrepiento

             De ninguna manera me arrepiento de lo que he hecho en mi vida, ni de lo que me ha hecho sentir viva, ni de mi familia, ni las personas que he conocido, las que he querido, ni de los lugares donde han parado mis pies. Eso ya no existe, ni lo que fui, ni lo que hice, ni lo que fueron ni hicieron los demás.      Si hay algo que he aprendido es que un día tras otro es nuestro mayor regalo, que no se trata de "reparar" lo que hiciste antes, sino de aprender a vivir con el recuerdo de ello y mirar las acciones que dan lugar a éste presente. Porque no se puede "eliminar", como haces con las fotos del teléfono, y está bien que sea así, porque cada lugar, cada beso, cada persona, cada paso, es un aprendizaje. Lo mejor de todo no es que sólo lo es, sino que es nuestro y nadie nos lo quita.      No hay culpables, ni perdedores, sólo ganadores, porque hoy por hoy sonríes. Aunque creas no tener las razones, un...