Ir al contenido principal

Traductor

¡Hola! Decidí crear éste pequeño espacio, porque soy alguien que, como todos, sonríe aunque tenga días malos. Todos tenemos una forma de sacar esas vibras de nosotros y ésta es la mía.

Las vivencias en cada paso que das

     Las vivencias que dejamos olvidadas en un cajón a medio cerrar; esas que hicieron daño, que nos cambiaron, que nos hicieron más crueles quizás. Esas vivencias que quedaron estancadas en el pasado, porque en el presente nos quitaban la paz y que en un futuro para qué las íbamos a necesitar. Esas vivencias que nos jodieron la felicidad, que nos quitaron el brillo de los ojos, que disminuyeron la intensidad con la que sonreíamos. ¿Sabes de lo que te hablo? Me refiero a las vivencias que poseían tu mente y no la liberaban ni viendo tu programa de tv favorito, ni al cerrar los ojos cuando querías dormir.

     ¿Cómo se superan esas vivencias? ¿Cómo dejan de dolerte? Si aún cuando te equivocas de cajón, evitas mirar adentro, porque ya sabes lo que te encontrarás y lo que traerá a tu vida, que es lo peor... Pero es que, ¿cómo se manejan los sentimientos con tanta crudeza viniéndose encima? Es como un torbellino que destruye todo a su paso, llevándose lo bueno y dejándote lo malo.

     El torbellino es incluso la vida misma, porque es de lo que se trata. Ya sabes, los problemas están siempre listos para chocar contigo, y todo siempre es premeditado. Y tienes que saber que es normal. Todos siempre vamos a tener tropiezos, algunos llevan nombres de personas. Lo que nunca debes hacer es encariñarte con ellos, porque un tropiezo es un tropiezo, lo mires por donde lo mires, y tarde o temprano te va a destruir, y no deberías querer que lo haga una y otra vez. Aunque se sienta tan bien.

     A veces no superas esas vivencias, a veces sólo aprendes a vivir con ellas, porque en la vida hay que aprender a soltar, aunque duela. Hay que aprender a llorar, manteniendo la esperanza. Hay que aprender a recordar, pero que en cada recuerdo, se tenga aun más presente lo aprendido. Y sobre todo, hay que aprender a que el estar bien no lleve el nombre de nadie, sólo el tuyo. Y hasta con apellido. 

Entradas populares de este blog

Desde un principio lo sabía

          Bebé, cariño.. ¿Me estás escuchando? Porque ahora mismo me estoy preguntando dónde has estado toda mi vida. He comenzado a vivir. ¿Me estás escuchando, amor?      Cuando dijiste que me amabas, cariño, yo sabía que te amaba mucho más. Y cuando dijiste que me necesitabas, juro que sabía que yo te necesitaba mucho más. Chico, te amo. Te amo.       Pero cuando estás cerca de mí, me siento como en un ejército. Me encuentro armada con muchas pistolas, porque derrumbas todas mis paredes. Lo extraño es que de alguna manera me agrada.    Aun así, cuando dijiste  que me amabas, cariño, yo sabía que te amaba mucho más. Y cuando dijiste que me necesitabas, juro que sabía que yo te necesitaba mucho más.  Chico, te amo. Te amo.    Dios sabía exactamente lo que hacía cuando te puso en mi camino... 

Trozos de 155 días atrás

                 " Los sentimientos no son algo que puedas cambiar cuando te apetece. Lo sé, lo he intentado miles de veces y no lo conseguí ni una. Porque cada vez que cierro los ojos estás tú, allí, dentro de mi cabeza, de mis pensamientos.       Te sigo anhelando, como siempre, aunque lo niegue. Porque cuando creo que te he superado, lo pienso dos veces y me doy cuenta que no.      Tú no te le pareces a ninguna historia que haya vivido antes. Tú eres... Simplemente tú; distinto, indescifrable, incomparable. Aún cuando no estás, aún cuando no estoy, siempre estamos el uno por el otro; a la distancia, otras de cerquita, pero allí siempre.       Es jodido, de verdad, esto es muy jodido. Tú y yo estamos severamente jodidos.       ¿Cómo aún después de tantos golpes a la pared, seguimos aquí?       Pero ahora mi viejo reloj marca...

No me arrepiento

             De ninguna manera me arrepiento de lo que he hecho en mi vida, ni de lo que me ha hecho sentir viva, ni de mi familia, ni las personas que he conocido, las que he querido, ni de los lugares donde han parado mis pies. Eso ya no existe, ni lo que fui, ni lo que hice, ni lo que fueron ni hicieron los demás.      Si hay algo que he aprendido es que un día tras otro es nuestro mayor regalo, que no se trata de "reparar" lo que hiciste antes, sino de aprender a vivir con el recuerdo de ello y mirar las acciones que dan lugar a éste presente. Porque no se puede "eliminar", como haces con las fotos del teléfono, y está bien que sea así, porque cada lugar, cada beso, cada persona, cada paso, es un aprendizaje. Lo mejor de todo no es que sólo lo es, sino que es nuestro y nadie nos lo quita.      No hay culpables, ni perdedores, sólo ganadores, porque hoy por hoy sonríes. Aunque creas no tener las razones, un...