Ir al contenido principal

Traductor

¡Hola! Decidí crear éste pequeño espacio, porque soy alguien que, como todos, sonríe aunque tenga días malos. Todos tenemos una forma de sacar esas vibras de nosotros y ésta es la mía.

Heridas que no se van

     Cuando nos rompen el corazón, es inevitable no sentir esa señal de alerta que nos grita que debemos endurecernos para que no suceda más. Y es que cuando pasa, nada vuelve a ser lo mismo; nos volvemos más neutros, más antipáticos a sentir, porque nos dolió tanto esa última vez, que pensar en que nos suceda una vez más, nos hace creer que nos mataría.

     Siempre llegamos a superarlo, pero aunque las heridas cicatricen, siempre quedan. Nunca vuelves a querer con la misma intensidad, quizás porque esa vez quisiste tanto, que se agotó parte del amor que tenías para dar.

     Los engaños y las mentiras nos hacen no querer volver a confiar en alguien más, por más inofensivo que parezca, quizás porque anteriormente las apariencias también nos engañaron y dimos demasiado por alguien que sólo supo devolverlo en dolor.

     Hay días en que lo recuerdas y lloras, porque sin darte cuenta aún sigues esperando por aquel ''lo siento'' que nunca llegará. Porque sigues sin tener una respuesta a por qué fue así, por qué cuando confiaste y amaste sin medida, de la otra parte todo fue simple ficción, llevándose el Óscar a mejor actor.

     Llega un momento en que empiezas a creer que quizás nunca lo olvides, que nunca se irá de tu mente del todo y así lleguen miles de personas nuevas a tu vida, aunque él ya no lo esté más. Nunca podrás olvidar sus caricias, sus besos, sus abrazos, sus palabras, todos fingidos por supuesto, pero en tus recuerdos permanecen verdaderos, tal y como lo sentiste la última vez. 

Entradas populares de este blog

Desde un principio lo sabía

          Bebé, cariño.. ¿Me estás escuchando? Porque ahora mismo me estoy preguntando dónde has estado toda mi vida. He comenzado a vivir. ¿Me estás escuchando, amor?      Cuando dijiste que me amabas, cariño, yo sabía que te amaba mucho más. Y cuando dijiste que me necesitabas, juro que sabía que yo te necesitaba mucho más. Chico, te amo. Te amo.       Pero cuando estás cerca de mí, me siento como en un ejército. Me encuentro armada con muchas pistolas, porque derrumbas todas mis paredes. Lo extraño es que de alguna manera me agrada.    Aun así, cuando dijiste  que me amabas, cariño, yo sabía que te amaba mucho más. Y cuando dijiste que me necesitabas, juro que sabía que yo te necesitaba mucho más.  Chico, te amo. Te amo.    Dios sabía exactamente lo que hacía cuando te puso en mi camino... 

Trozos de 155 días atrás

                 " Los sentimientos no son algo que puedas cambiar cuando te apetece. Lo sé, lo he intentado miles de veces y no lo conseguí ni una. Porque cada vez que cierro los ojos estás tú, allí, dentro de mi cabeza, de mis pensamientos.       Te sigo anhelando, como siempre, aunque lo niegue. Porque cuando creo que te he superado, lo pienso dos veces y me doy cuenta que no.      Tú no te le pareces a ninguna historia que haya vivido antes. Tú eres... Simplemente tú; distinto, indescifrable, incomparable. Aún cuando no estás, aún cuando no estoy, siempre estamos el uno por el otro; a la distancia, otras de cerquita, pero allí siempre.       Es jodido, de verdad, esto es muy jodido. Tú y yo estamos severamente jodidos.       ¿Cómo aún después de tantos golpes a la pared, seguimos aquí?       Pero ahora mi viejo reloj marca...

No me arrepiento

             De ninguna manera me arrepiento de lo que he hecho en mi vida, ni de lo que me ha hecho sentir viva, ni de mi familia, ni las personas que he conocido, las que he querido, ni de los lugares donde han parado mis pies. Eso ya no existe, ni lo que fui, ni lo que hice, ni lo que fueron ni hicieron los demás.      Si hay algo que he aprendido es que un día tras otro es nuestro mayor regalo, que no se trata de "reparar" lo que hiciste antes, sino de aprender a vivir con el recuerdo de ello y mirar las acciones que dan lugar a éste presente. Porque no se puede "eliminar", como haces con las fotos del teléfono, y está bien que sea así, porque cada lugar, cada beso, cada persona, cada paso, es un aprendizaje. Lo mejor de todo no es que sólo lo es, sino que es nuestro y nadie nos lo quita.      No hay culpables, ni perdedores, sólo ganadores, porque hoy por hoy sonríes. Aunque creas no tener las razones, un...