
Me busco en el recuerdo de lo que fuimos. No sé qué pasa. No sé ya dónde estoy.
Estoy dejando ir por la borda todo lo que hemos llegado a ser y seríamos si no fuera por...
Cada segundo que pasa es una agonía más; cruel y constante, como nosotros.
No sé en qué se supone que me has convertido... Te extraño aún teniéndote cerca y eso si que es jodido. Cada día es más triste que el anterior y por las noches te lloro hasta quedarme dormida.
Difícil no es extrañar a alguien cuando se va. Lo realmente difícil es extrañarlo cuando aún no se ha ido. Y eso es exactamente por lo que estoy pasando; yo te extraño porque sé que te irás, dejándome atrás. O quizás me vaya yo antes... Por miedo.
Y sí, es sumamente cobarde, pero nunca dije que fuera valiente. Más bien viceversa, soy una aterrada y todavía más si se trata de perderte.
Ojalá pudiéramos volver a lo que éramos, y es que odio comportarme tan distante y aguantarme las ganas de tocar cada uno de tus lunares, pero... Nadie entendería por qué lo hago. Nadie. Me llamarían tonta y no es que eso me preocupe, pero entonces para qué explicarlo si nadie va a intentar entenderlo. Mejor me lo quedo, como todos los besos que he querido regalarte. Como todos los abrazos con lo que he querido reconfortarte y cada una de las canciones que he muerto por decirte que me recuerdan a ti.
Me he callado tanto sólo para que cuando te vayas no se te haga tan difícil con un montón de recuerdos perfectos y tontos, como los que yo si voy a tener de ti. Quiero que cuando decidas dejar de formar parte de ésta vida que te sueña cada noche, nada te lleve de vuelta a mí.