Ir al contenido principal

Traductor

¡Hola! Decidí crear éste pequeño espacio, porque soy alguien que, como todos, sonríe aunque tenga días malos. Todos tenemos una forma de sacar esas vibras de nosotros y ésta es la mía.

517 días

     Una vez más caí en tu juego. Una vez más que me equivoqué contigo. Una vez más que te permití que siguieras destrozando éste corazón.

    Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte, y quizás sí, pero no te hace perder la memoria, es como si intensificara cada recuerdo, cada emoción de aquel momento y es como si lo siguieras viviendo en carne viva, tal y como ese día. 

     A veces, mejor dicho siempre quisiera olvidarme de ti, de cada noche que pasé a tu lado, de cada beso, de cada abrazo, de cada maldita palabra (cabe destacar que son éstas las que más perduran en mi mente). Son sobretodo tus palabras las que me devuelven el dolor, pero nunca la alegría, porque aunque hayan sido bonitas, no deja de doler que ya no estés aquí. 

     Pensaba que no iba a perderte nunca, que al menos tú no me mentirías, que aunque la vida nos separase, tú siempre ibas a estar conmigo; lejos o cerca. Pero fuiste tú quien nos separó, no la vida. 

     Es entonces cuando me pregunto qué debo hacer. No me malentiendas, he seguido adelante. Sé que habrán más personas, más amores. Pero ¿cómo le digo a la noche que no me lleve de nuevo a ti, que no arrastre mi mente hacia tu recuerdo una y otra vez? Porque es en las noches cuando mi salud emocional más se deteriora y tú ya no estás para decirme que todo va a estar bien, aunque no sea cierto. 

     Cada recuerdo en mi memoria me hace perder la cordura, me desmorona por completo y siento cómo el mundo en menos de una milésima de segundo cae encima de mí, porque ya no tengo a nadie que me ayude a retenerlo. 

     Sé que quizás exagero y que quizás mañana ya no te ame, pero nunca van a desaparecer las cicatrices que hiciste en mí, y es eso lo que me duele: como me dañaste y luego te fuiste como si nada, porque si somos sinceros, quizás nunca te importé realmente. 

     Pero así son las personas... Sí, eso es lo que he aprendido. 

Entradas populares de este blog

Desde un principio lo sabía

          Bebé, cariño.. ¿Me estás escuchando? Porque ahora mismo me estoy preguntando dónde has estado toda mi vida. He comenzado a vivir. ¿Me estás escuchando, amor?      Cuando dijiste que me amabas, cariño, yo sabía que te amaba mucho más. Y cuando dijiste que me necesitabas, juro que sabía que yo te necesitaba mucho más. Chico, te amo. Te amo.       Pero cuando estás cerca de mí, me siento como en un ejército. Me encuentro armada con muchas pistolas, porque derrumbas todas mis paredes. Lo extraño es que de alguna manera me agrada.    Aun así, cuando dijiste  que me amabas, cariño, yo sabía que te amaba mucho más. Y cuando dijiste que me necesitabas, juro que sabía que yo te necesitaba mucho más.  Chico, te amo. Te amo.    Dios sabía exactamente lo que hacía cuando te puso en mi camino... 

Trozos de 155 días atrás

                 " Los sentimientos no son algo que puedas cambiar cuando te apetece. Lo sé, lo he intentado miles de veces y no lo conseguí ni una. Porque cada vez que cierro los ojos estás tú, allí, dentro de mi cabeza, de mis pensamientos.       Te sigo anhelando, como siempre, aunque lo niegue. Porque cuando creo que te he superado, lo pienso dos veces y me doy cuenta que no.      Tú no te le pareces a ninguna historia que haya vivido antes. Tú eres... Simplemente tú; distinto, indescifrable, incomparable. Aún cuando no estás, aún cuando no estoy, siempre estamos el uno por el otro; a la distancia, otras de cerquita, pero allí siempre.       Es jodido, de verdad, esto es muy jodido. Tú y yo estamos severamente jodidos.       ¿Cómo aún después de tantos golpes a la pared, seguimos aquí?       Pero ahora mi viejo reloj marca...

No me arrepiento

             De ninguna manera me arrepiento de lo que he hecho en mi vida, ni de lo que me ha hecho sentir viva, ni de mi familia, ni las personas que he conocido, las que he querido, ni de los lugares donde han parado mis pies. Eso ya no existe, ni lo que fui, ni lo que hice, ni lo que fueron ni hicieron los demás.      Si hay algo que he aprendido es que un día tras otro es nuestro mayor regalo, que no se trata de "reparar" lo que hiciste antes, sino de aprender a vivir con el recuerdo de ello y mirar las acciones que dan lugar a éste presente. Porque no se puede "eliminar", como haces con las fotos del teléfono, y está bien que sea así, porque cada lugar, cada beso, cada persona, cada paso, es un aprendizaje. Lo mejor de todo no es que sólo lo es, sino que es nuestro y nadie nos lo quita.      No hay culpables, ni perdedores, sólo ganadores, porque hoy por hoy sonríes. Aunque creas no tener las razones, un...