Yo no quiero que me olvides.
Yo no quiero ser recuerdo.
Me niego a formar parte de lo más recóndito de tu memoria.
Quiero que me mantengas a tu lado, así sea sólo mentalmente,
Porque en la mía aún siento tenerte.
Yo no quiero tu atención a miserias.
Quiero que cada día me pienses y te sigas preguntando qué será de mí,
Si me he enamorado otra vez o si cumplí el sueño del que tanto te hablé.
Te quiero de una forma egoista quizás, pero es que no quiero que nadie más sepa lo asombroso que eres.
Eres excepcional.
Eres todo lo que nunca supe que quería, pero que no dudé en quererlo al tenerlo de frente.
Y no eres coincidencia, eres razón de ser.
Eres melancolía.
Eres nostalgia.
Eres de lo que me acordaría al mirar llover por la ventana con una taza de café,
Pero también eres lo que recordaría al cumplir el sueño del que tanto te hablé.
En fin,
Eres magia.
Eres tan sólo tú.
Sin el sólo.